Los operadores del transporte turístico han tenido que modificar sus hábitos durante los recorridos por la carretera México-Veracruz debido al temor de sufrir robos o agresiones en paraderos y otros puntos de detención. Jesús Rosa Rosa, conductor con 32 años de experiencia, afirmó que las condiciones de seguridad son más preocupantes que en años anteriores y que actualmente deben revisar con cuidado los sitios donde descansan o comen.
El señalamiento incluye el tramo de las Cumbres de Maltrata, en Veracruz, una ruta utilizada por unidades de transporte de pasajeros que conectan distintas regiones del centro del país. De acuerdo con el operador, quienes conducen autobuses turísticos enfrentan incertidumbre cuando necesitan detenerse, porque no siempre tienen certeza sobre las condiciones del lugar o sobre quiénes se encuentran en los alrededores.
“Ya no podemos ni caminar en los paraderos, porque no sabemos qué tipo de gente hay”.
Rosa Rosa explicó que los riesgos no se limitan a las pérdidas económicas que puede sufrir una empresa o un conductor. También involucran a las personas que viajan en las unidades, cuya seguridad queda bajo responsabilidad del operador durante el trayecto. Por ello, cualquier situación que se presente en carretera representa una presión adicional para quienes cumplen jornadas prolongadas al volante.
Tramos que requieren mayor precaución
Con base en los recorridos que ha realizado por diferentes regiones del país, el conductor identificó como zonas de atención la carretera México-Veracruz, el tramo conocido como Triángulo Rojo, en Puebla, y el trayecto que continúa hacia la zona de Córdoba. También mencionó de manera específica las Cumbres de Maltrata, donde, dijo, persiste la preocupación entre los transportistas por hechos delictivos y por situaciones en las que se pierde el rastro de personas o de unidades.
- Los operadores evalúan dónde detenerse antes de permitir que los pasajeros bajen.
- Los paraderos dejaron de ser puntos de descanso utilizados sin mayores precauciones.
- La seguridad de los viajeros permanece bajo responsabilidad de los conductores durante el recorrido.
El transportista sostuvo que el trabajo implica procurar que los pasajeros lleguen sanos y salvos a sus destinos. En ese contexto, describió la exposición que enfrentan tanto los conductores como quienes utilizan el servicio, especialmente cuando una unidad debe detenerse en lugares considerados de riesgo.
“Son vidas. Mucha gente que se dedica a hacer cosas malas hasta lastima a nuestros pasajeros y uno, como operador, lleva cierta responsabilidad de velar porque viajen seguros a sus destinos”.
La advertencia se refiere a las condiciones que los trabajadores del transporte encuentran durante sus recorridos y a la necesidad de mantener precauciones en los puntos de descanso de la ruta México-Veracruz, incluidos los sectores de Puebla y las Cumbres de Maltrata. El señalamiento fue realizado por el operador a partir de su experiencia en carretera.